Lecaroz le pone sabor a este Día de Reyes
- Revista Booking
- 6 ene
- 2 Min. de lectura
POR: LILIANA HERNÁNDEZ
Hay cosas que no pasan de moda: el aroma del pan recién horneado, el café de la mañana y esa panadería de confianza a la que siempre se regresa. Lecaroz lleva más de cinco décadas demostrando que la tradición puede evolucionar sin perder el sabor que la hizo famosa.
Desde el primer día, la misión ha sido clara: hacer buen pan, todos los días y para todos. Sin complicaciones, sin precios imposibles y con la idea de que el pan no es solo un antojo ocasional, sino parte de la rutina diaria de las familias mexicanas.
Aquí la calidad no es invitada especial, es de casa
En Lecaroz, la calidad no se guarda para las fechas importantes. Vive en cada vitrina. Pan dulce, bollería, pasteles y productos de temporada se elaboran con procesos artesanales optimizados, ingredientes bien elegidos y una regla básica: que todo sepa tan bien como se ve.
El resultado es simple y poderoso: precios accesibles, porciones generosas y pan que se comparte sin pensarlo dos veces.
Un pan para cada antojo (y cada plan)
Desayuno rápido, reunión familiar, celebración improvisada o pausa de oficina… Lecaroz tiene algo para cada escenario. La variedad de tamaños, sabores y presentaciones hace que elegir sea parte del gusto, sin sacrificar tradición ni calidad.
Porque sí, hay días de pan dulce y café, y otros de pastel y velitas. Y para todos, hay una opción lista en el mostrador.
Rosca de Reyes: la temporada donde todo gira (literalmente)
Si hay un momento del año que se vive con especial emoción, es la Rosca de Reyes. Más que un producto estrella, es un ritual. Uno que reúne familias, provoca risas nerviosas al partirla y garantiza otra reunión cuando aparece el famoso muñequito.
Durante esta temporada, Lecaroz se luce con roscas de sabor equilibrado, textura cuidada y opciones para todos, manteniendo su promesa de siempre: calidad rica, tradicional y al alcance.
Tradición que no se queda quieta
Hoy, Lecaroz sigue creciendo, probando nuevos formatos y encontrando maneras de sorprender sin dejar de ser lo que es. Una panadería que entiende que la tradición no está peleada con la evolución, y que el mejor pan es el que se disfruta todos los días.
Porque al final, la vida sabe mejor con pan… y si es de Lecaroz, todavía más.














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