7 platillos icónicos para disfrutar en este temporada con La Costeña
- Revista Booking
- 26 dic 2025
- 3 Min. de lectura

En México, diciembre no solo se mide en días, sino en aromas. El del vapor que escapa de la olla de tamales, el del adobo que se hornea lentamente, el del ponche caliente que acompaña las noches frías. Es el mes en el que la cocina se convierte en punto de encuentro y las recetas de siempre marcan el inicio de las celebraciones.
Las posadas, la cena de Navidad y las reuniones de Año Nuevo están atravesadas por platillos que van más allá de lo gastronómico: son memoria, costumbre y una forma de reunirse. Preparaciones que se esperan todo el año y que, al llegar diciembre, vuelven a ocupar su lugar en la mesa.
En el marco de las fiestas decembrinas, La Costeña celebra aquellos sabores que definen la
temporada. Recetas que se preparan una vez al año, que se esperan con emoción y que, más allá de la tradición, siguen adaptándose a la forma en que hoy se vive y se comparte la mesa.
1. Tamales
De origen prehispánico, los tamales han sido símbolo de comunidad desde tiempos ancestrales y
forman parte de las celebraciones colectivas documentadas en distintas regiones del país¹. En
diciembre, acompañan las posadas y reuniones familiares, colocándose al centro de la mesa para
compartirse. Tradicionalmente se calientan al vapor y se sirven al momento.
Los Tamales La Costeña, en presentaciones saladas o dulces, pueden ser una alternativa práctica
para la temporada y suelen disfrutarse con salsa verde o salsa roja La Costeña®, rajas o chiles,
según el gusto de cada persona.
2. Pierna o lomo de cerdo adobado
El consumo de carne de cerdo en México se consolidó a partir del periodo novohispano, cuando
este ingrediente se integró a la cocina festiva vinculada a celebraciones importantes². Hoy, la pierna o el lomo de cerdo se preparan marinados y horneados, y se sirven en rebanadas para compartirse durante las cenas de Navidad y Año Nuevo.
Para acompañarlos, es común integrar chipotles, adobos o salsas para equilibrar sabores. En la
mesa, pueden sumarse opciones como chipotles adobados o salsas La Costeña, según el gusto
de quienes comparten.
3. Espagueti rojo o verde
La llegada del espagueti a la mesa mexicana se vincula con la influencia europea del siglo XIX,
especialmente en contextos urbanos³. Con el tiempo, esta preparación se adaptó a ingredientes
locales y se volvió un acompañante habitual en celebraciones familiares. En diciembre, suele
servirse junto a los platillos principales, preparado con jalapeños o puré de tomate La Costeña®,
cebolla y especias, logrando un sabor suave que equilibra la comida.
4. Bacalao a la vizcaína
El bacalao a la vizcaína es un platillo de origen español que se incorporó a la cocina mexicana
durante el Virreinato y se asoció históricamente a celebraciones religiosas y de fin de año⁴. Se
prepara con bacalao desalado y cocido, jitomate, cebolla y chiles, y se sirve al centro para
compartirse. En su elaboración pueden integrarse jitomate, chiles o vegetales en conserva La
Costeña como parte de la preparación cotidiana o intentar una nueva forma de preparación.
5. Ensalada de manzana
La ensalada de manzana es reconocida como uno de los postres más representativos de la
Navidad en México por instituciones culturales⁵. Se prepara mezclando frutas, crema y elementos
dulces, y se sirve como cierre de la cena. Las frutas en almíbar La Costeña, como durazno, piña o cóctel de frutas, pueden incorporarse a la preparación para aportar textura y equilibrio.
6. Buñuelos
Los buñuelos forman parte de la dulcería tradicional introducida durante la época colonial y se
vinculan a celebraciones religiosas como las posadas⁶. Hoy siguen presentes en reuniones
decembrinas, donde se sirven al final y se comparten entre los asistentes. Al momento de servirlos,
pueden acompañarse con frutas en almíbar La Costeña, manteniendo su carácter tradicional.
7. Ponche navideño
El ponche de frutas es una bebida tradicional asociada a las posadas y a las celebraciones
decembrinas en México⁷. Se prepara hirviendo frutas y especias, y se comparte caliente durante
las noches de diciembre. Para su elaboración, es posible integrar frutas en almíbar La Costeña,
como piña o durazno, para intensificar el sabor sin perder su esencia casera.
A lo largo de diciembre, la cocina mexicana demuestra su capacidad de adaptarse sin perder
identidad. La Costeña acompaña este momento como parte de los sabores que siguen dando
forma a las celebraciones de fin de año.








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