Respiro, luego existo... lo tienes que ver


POR: REDACCIÓN


Ochenta y siete artistas plásticos reúnen obra en Respiro, luego existo, exposición internacional colectiva virtual, que se inaugurará el jueves 15 de abril, a las 19:00 horas, en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana.

Entre los participantes se encuentran: Adriana S. Sisto, Alejandra Zermeño, Martha Chapa, Carlos Marín, Carmen B. López Portillo, Christa Klinckwort, Jackie Jones, Jean Gabriel Lambert, Jessica Feldman, Joan Marié Kelly, Karla Wong, Lolita Ayala, Perla Estrada, Rabí Montoya, Rafael Pérez y Pérez, Roberto Rosique, Rodolfo de Florencia y Tatiana Ortiz Rubio.

Cada uno de los artistas elaboraron un cubrebocas, cada pieza está hecha con diferentes materiales: madera, metales y objetos diversos, regularmente reciclados con elementos figurativos (la mayoría) y abstractos; con temáticas representativas, intimistas, alegóricas, lúdicas, irónicas y críticas.

Perla Estrada del Río es la creadora de este proyecto y Roberto Rosique, escritor, investigador, artista visual y editor realizó el texto de presentación para el catálogo.

Estrada reconoce que Respiro, luego existo, es una exposición imprescindible para cubrir con arte el panorama global de esta pandemia originada por el COVID-19, es una oportunidad para mostrar nuestro ingenio y sirva a la vez para concientizar sobre la importancia del uso pertinente de esta prenda.

De acuerdo con Rosique, la muestra “resulta un abanico de multireferencialidades que bien puede asumirse como una pertinente equivalencia de lo que somos. Ante la paradoja de un objeto que todavía cuesta mucho entender el porqué y el para qué de la necesidad de ser utilizado… Una paradigmática realidad que determina la temporalidad de un antes y un después de su uso y que este proyecto vuelto excusa para el desenlace creativo se transformará asimismo en corpus para la memoria”.

Respiro, luego existo, para responder desde el pretexto de lo creativo con una pieza —el cubreboca—, hoy ya emblemática por su globalización visual más que por su imponderable valor epidemiológico; resulta una idea central que hace posible potencializar sus cualidades y sobre todo adquirir consciencia de la relevancia de su uso.

La muestra es un ejercicio creativo colectivo que bien puede servir de preludio del compromiso que se debe asumir para encontrar soluciones a desgracias de esta y cualquier otra naturaleza.

Es una muestra que deja ver el potencial creativo que ante cualquier circunstancia estalla en un festín de formas e ideas, manifiesto en estas piezas de estilos y naturaleza diversa cuyo soporte singular es el cubreboca; un buen pretexto para revalorar esta prenda, y que, en feliz concordancia, se puede asumir, que estas piezas recreadas reflejan asimismo la idiosincrasia compleja que nos singulariza.

Respiro, luego existo podrá ser visitada a través del Facebook de Difusión Cultural del Claustro, a partir del jueves 15 de abril.