top of page

Brendan Fraser y Japón: una inmersión cultural que dio forma a Familia en renta

  • Foto del escritor: Revista Booking
    Revista Booking
  • hace 11 horas
  • 2 Min. de lectura

El cine de 2026 arranca con una historia que cruza fronteras, idiomas y emociones. Familia en renta, la nueva película de Searchlight Pictures protagonizada por el ganador del Oscar® Brendan Fraser, lleva al espectador a un Japón íntimo y profundamente humano, donde la actuación se convierte en un puente entre culturas. El filme estrena este jueves 8 de enero, solo en cines.


La historia sigue a Phillip, un actor estadounidense que vive en Tokio y que encuentra trabajo en una peculiar agencia de “familias de alquiler”, un servicio real y extendido en Japón que ofrece actores para ocupar roles emocionales en la vida de las personas. Pero más allá de la ficción, el verdadero viaje ocurrió detrás de cámaras.


Rodada íntegramente en Japón y dirigida por HIKARI, la película implicó para Fraser una transformación personal y profesional. Consciente de que el papel exigía autenticidad, el actor se sumergió por completo en la cultura japonesa: aprendió el idioma, exploró la ciudad como un habitante más y observó con atención las dinámicas sociales que definen la vida cotidiana en Tokio.


Lo que comenzó con un simple “arigato” evolucionó en un dominio sorprendente del japonés. Fraser estudió durante meses con un tutor antes del rodaje y continuó perfeccionando su pronunciación y comprensión durante la filmación, lo que le permitió entender cada línea que pronunciaba y dotar a su personaje de una honestidad poco común. Para la directora, el resultado fue claro: al final del rodaje, el actor hablaba japonés con una fluidez inesperada.


Pero la preparación fue más allá del idioma. Semanas antes de filmar, Fraser se instaló en Tokio para caminar sus calles, comer en restaurantes locales y conversar con desconocidos. En ese proceso, quedó profundamente conmovido por valores como el respeto colectivo, la cortesía cotidiana y el fuerte sentido de comunidad, especialmente al observar la independencia de los niños japoneses y la responsabilidad compartida en su cuidado.


Esa misma conexión se reflejó en el set, donde Fraser trabajó junto a un elenco y equipo mayoritariamente japonés. Su capacidad de comunicarse en el idioma local permitió un intercambio creativo natural y respetuoso. Uno de los encuentros más significativos fue con Akira Emoto, leyenda del cine japonés, con quien comparte una relación clave dentro de la historia. Para Fraser, Emoto representa la esencia de Japón: profesionalismo, humildad y respeto profundo por los demás.


Familia en renta no solo cuenta una historia sobre identidades prestadas y vínculos emocionales inesperados; también es el resultado de un proceso genuino de observación, aprendizaje y respeto cultural. Una película donde el viaje del actor y el del personaje se funden en una experiencia cinematográfica tan sensible como reveladora.

Comentarios


bottom of page