Ruffles apuesta por convertirse en el verdadero plan alrededor del fútbol
- Revista Booking
- 27 may
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Hay algo que en México sucede cada vez que rueda el balón: el fútbol deja de ser solo un partido y se transforma en una experiencia colectiva. La reunión con amigos, las bromas antes del silbatazo, los gritos frente a la pantalla y las conversaciones que duran horas después del marcador final forman parte del ritual. Y ahí, justo en medio de todo, Ruffles ha encontrado su lugar.
Pero ahora la marca quiere ir más lejos.
Ruffles anunció que prepara una nueva iniciativa con la que busca evolucionar su presencia dentro del territorio deportivo y convertirse no solo en el snack que acompaña el partido, sino en el detonador de toda la experiencia.
La idea nace de una realidad muy mexicana: el fútbol no se vive en silencio ni en solitario. Se comparte, se comenta y se convierte en el pretexto perfecto para reunirse. Bajo esa premisa, la marca quiere salir de la lógica tradicional del patrocinio para construir momentos que ocurran fuera de la pantalla y en tiempo real.
Durante años, las icónicas papas onduladas de Ruffles han estado presentes en reuniones, salas y mesas donde el fútbol funciona como punto de encuentro. Ahora, la marca apuesta por transformar esa compañía en algo mucho más activo: provocar el plan, encender la convivencia y convertirse en parte central de la experiencia.
“Porque si el fútbol es el pretexto, Ruffles es el plan”, es la frase con la que la marca adelanta esta nueva etapa que promete conectar el deporte con experiencias compartidas mucho más inmersivas.
Aunque todavía no se revelan todos los detalles, Ruffles adelantó que este nuevo capítulo buscará llevar la emoción futbolera más allá de la transmisión y acercarla a espacios donde los aficionados puedan vivirla juntos.
Más que estar en el partido, la apuesta parece clara: convertirse en el lugar donde realmente sucede todo lo importante alrededor del fútbol.



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