Donde la imaginación huele a vainilla, flores y creatividad: así vivimos la nueva experiencia de Fraiche en KidZania Cuicuilco
- Liliana Hernández
- hace 39 minutos
- 2 min de lectura

Hay profesiones que todos imaginamos cuando somos niños: astronauta, médico, chef, piloto o bombero, pero ahora, esa lista tiene un nuevo integrante que despierta la curiosidad desde el primer aroma: perfumista.
Esta semana estuvimos presentes en KidZania Cuicuilco para conocer de primera mano la inauguración del nuevo Laboratorio de Cosméticos Fraiche, un espacio que invita a niñas y niños a descubrir que detrás de cada perfume o crema existe un mundo donde la ciencia y la creatividad trabajan juntas.
Desde el momento en que cruzamos la puerta del laboratorio quedó claro que no se trata de una actividad más dentro del parque, aquí, los pequeños dejan de ser espectadores para convertirse en auténticos Químicos Cosmetológicos, explorando un universo lleno de esencias, ingredientes, fórmulas y mucha imaginación.
Durante el recorrido pudimos ver cómo cada estación está diseñada para que los participantes experimenten con distintas familias olfativas, aprendan sobre los componentes que dan vida a un producto cosmético y comprendan que crear una fragancia también es una forma de contar historias y expresar emociones.
Lo más interesante es que la experiencia no solo busca divertir, mientras mezclan aromas, eligen ingredientes y personalizan sus propias creaciones, los niños desarrollan habilidades como la observación, la creatividad, la toma de decisiones y el trabajo responsable, todo de una manera completamente natural y entretenida.

La inauguración reunió a directivos de Fraiche y KidZania, medios de comunicación e invitados especiales, quienes recorrimos el nuevo espacio y fuimos testigos de cómo esta alianza abre la puerta a una profesión poco conocida por los más pequeños, pero llena de posibilidades.
En un mundo donde las experiencias inmersivas cobran cada vez más importancia, esta propuesta demuestra que aprender también puede despertar los sentidos, aquí, la química deja de parecer complicada y se transforma en una actividad donde cada esencia tiene una personalidad distinta y cada mezcla se convierte en una oportunidad para crear algo único.
Más allá de elaborar un perfume o una crema corporal, los visitantes descubren cómo los aromas pueden conectar con los recuerdos, influir en las emociones e incluso formar parte de la identidad de una persona, una lección que difícilmente se olvida.
Con esta apertura, Fraiche suma una nueva experiencia al universo de KidZania y acerca a las nuevas generaciones a una industria donde la innovación, la ciencia y la creatividad conviven todos los días.
Después de recorrer el laboratorio, una cosa quedó clara: hay profesiones que se aprenden... y otras que se descubren a través del olfato, y si este verano buscas una actividad diferente para los más pequeños, esta podría convertirse en una de las experiencias más memorables de sus vacaciones, porque, entre juegos, experimentos y fragancias, quizá descubran una vocación que nunca imaginaron... y todo comenzará con un simple aroma.