top of page

Cuando trabajar también significa cumplir un sueño: DiDi destina 65 millones de pesos para hacerlo posible

Foto del escritor: Revista Booking
Revista Booking
hace 2 días
3 min de lectura

Una casa, un auto, un autolavado, hacer crecer una granja o convertir una pequeña cocina en un negocio, detrás de cada viaje y cada pedido existen historias que pocas veces vemos. “Soñando con DiDi” busca ponerlas en el centro y convertir algunas de esas metas en realidad.


Hay sueños que comienzan con algo tan cotidiano como encender una aplicación, aceptar un viaje, tomar una motocicleta o preparar un platillo, para miles de conductores, repartidores y restauranteros, esas actividades representan mucho más que una fuente de ingresos: son parte del camino para construir algo propio.


Con esa idea nació “Soñando con DiDi”, iniciativa que llega a su tercer año y que, durante sus tres temporadas, ha reunido los sueños de más de 18 mil conductores y repartidores y 600 restaurantes de distintas ciudades de México.


Para hacerlos realidad, DiDi ha destinado más de 65 millones de pesos en premios, con incentivos que en esta nueva edición pueden alcanzar hasta 300 mil pesos, y lo interesante es que los sueños no tienen una sola forma.


La historia de Máximo, conductor de Guadalajara, resume el espíritu de la iniciativa. Para él, participar significó encontrar una oportunidad para volver a empezar, otros han utilizado los apoyos para comprar un terreno, adquirir un vehículo, abrir un negocio o convertir una idea que durante años parecía lejana en un proyecto tangible.


En Villahermosa, por ejemplo, Víctor busca hacer crecer la granja de su esposa, mientras que Karla, desde Mérida, convirtió su pasión por la mecánica en una forma de romper estereotipos y abrir camino para otras mujeres.


También está Carlos Daniel, quien transformó su experiencia laboral de adolescencia en la inspiración para crear su propio autolavado, son historias diferentes, pero tienen algo en común: el trabajo cotidiano se convirtió en el punto de partida para imaginar una vida distinta.


Por primera vez, la convocatoria incorpora a Socios Repartidores, ampliando el alcance de la iniciativa y reconociendo las historias de quienes recorren diariamente las calles para llevar pedidos.


Entre ellas está la de Paulina Gutiérrez Hernández, quien encuentra en su trabajo una motivación familiar muy especial: salir adelante y brindarle mejores oportunidades a su hermano con síndrome de Down.


Para esta edición, los repartidores podrán participar por premios como motocicletas y equipo de seguridad, convirtiendo el reconocimiento en herramientas que también pueden acompañarlos en su día a día.


Los restauranteros también tienen historias que merecen contarse, GoPizza, por ejemplo, nació durante la pandemia, sin experiencia previa en la preparación de pizzas, sus fundadores aprendieron con tutoriales de YouTube y comenzaron desde casa, llegando incluso a guardar los sacos de harina en una habitación, lo que empezó como una alternativa para salir adelante terminó convirtiéndose en un negocio consolidado.


Una historia similar es la de Fonda Sol y Luna, de Paloma y Abraham, quienes después de perder su empleo decidieron emprender, comenzaron vendiendo tortas y sándwiches en la calle y hoy cuentan con un equipo de 11 personas.


Historias así muestran que detrás de un restaurante que aparece en una aplicación hay mucho más que un menú: hay familias, sacrificios, decisiones difíciles y la ilusión de construir algo propio.


En su edición anterior, “Soñando con DiDi” entregó 43 premios, entre ellos apoyos de hasta 250 mil pesos para conductores y 280 mil pesos para restauranteros. Este año, los incentivos alcanzan hasta 300 mil pesos.


Con tres temporadas, la iniciativa se ha convertido en un espacio para escuchar esas historias que normalmente permanecen detrás de la pantalla, porque cada viaje tiene un conductor, cada pedido un repartidor y cada platillo un restaurante; pero detrás de todos ellos hay personas intentando alcanzar una meta.


Y quizá esa sea la parte más interesante de “Soñando con DiDi”: recordarnos que, muchas veces, un sueño no empieza cuando se tiene todo para cumplirlo, sino cuando alguien decide comenzar a trabajar por él.

Comentarios


bottom of page