Cuando correr se vuelve un acto colectivo: así se vivió la Carrera Bonafont 2026 en Reforma
- Revista Booking
- 17 mar
- 2 min de lectura

POR: LILIANA HERNÁNDEZ
Este fin de semana, la ciudad despertó diferente. No por el tráfico ni por el ritmo habitual, sino por una energía que se sentía desde temprano en cada rincón de Paseo de la Reforma. Miles de mujeres tomaron la avenida no solo para correr, sino para habitarla, resignificarla y hacerla suya durante la Carrera Bonafont 2026.
La escena era poderosa: cerca de 20 mil mujeres avanzando juntas en una misma dirección, pero con historias distintas. Algunas corrían con determinación, otras caminaban entre risas, muchas más se detenían para acompañarse. No había prisa, pero sí propósito.
Desde el arranque en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, el ambiente se llenó de una complicidad difícil de describir. No era solo una carrera; era un encuentro. Un espacio donde madres, hijas, amigas y desconocidas compartían algo más que kilómetros: compartían fuerza.
A lo largo de los 5 kilómetros, cada paso parecía tener un significado distinto. Para algunas, era un reto personal; para otras, una celebración; para muchas, una forma de recordarse que pueden. Y en medio de ese movimiento constante, la ciudad se transformó: los edificios se volvieron testigos, el asfalto un lienzo y el rosa —ese color que lo inundaba todo— un símbolo de unión.
La experiencia comenzó incluso antes del banderazo inicial. En el Palacio de los Deportes, durante la Expo Ligera, se respiraba anticipación. Ahí no solo se recogían kits, también se compartían historias, motivaciones y esa emoción previa que solo se siente antes de vivir algo importante.
Pero si algo define a esta carrera es su historia. Más de dos décadas y cientos de miles de participantes han convertido este evento en algo más grande que un recorrido deportivo. Es un movimiento que ha crecido con cada edición, construyendo una comunidad donde todas caben y todas cuentan.
Conforme avanzaba la mañana, Reforma dejó de ser solo una avenida icónica para convertirse en un escenario vivo: pasos que resonaban como latidos, porras espontáneas, abrazos al cruzar la meta. Porque aquí, llegar no es el final, es parte del proceso.
La Carrera Bonafont 2026 no solo confirmó su lugar como uno de los eventos más significativos del país, también dejó claro algo más profundo: correr puede ser una forma de expresión, de libertad y de presencia.
Y es que cuando miles de mujeres avanzan juntas, no solo se recorre una distancia… se redefine el camino.



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