Ahorrar para el futuro está bien, pero ¿qué pasa si un imprevisto cambia los planes?
- Revista Booking
- hace 4 horas
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POR: TB
En México, casi la mitad de los hogares tiene una meta financiera, pero menos de una cuarta parte de los adultos cuenta con algún tipo de seguro que ayude a proteger lo que está construyendo.
Todos tenemos algo para lo que estamos ahorrando, una casa, la educación de los hijos, un viaje pendiente, el retiro o simplemente la tranquilidad de saber que existe un respaldo para el futuro.
El problema es que, mientras hacemos cuentas para alcanzar esas metas, pocas veces nos detenemos a pensar qué podría ocurrir si algo inesperado aparece en el camino, una enfermedad, un accidente o una reducción de ingresos pueden cambiar las prioridades de un momento a otro y obligar a utilizar el dinero que durante meses o años se destinó a un proyecto.
De acuerdo con la Encuesta de Competencias Financieras 2024 de Banco de México, el 47% de los hogares en México declaró tener una meta financiera, entre ellas, comprar una vivienda ocupa el primer lugar, con 42.4%, seguida por ocio y experiencias, con 19.9%; el ahorro para el retiro, con 15%, y la educación, con 10.5%.
Son metas que hablan de construir una vida a futuro, pero también de la necesidad de contar con una estrategia que permita mantenerlas incluso cuando las circunstancias cambian. Y ahí aparece una pregunta que muchas veces queda fuera de la conversación: ¿además de ahorrar, estamos protegiendo ese ahorro?
La respuesta parece ser todavía limitada. La Encuesta Nacional sobre Salud Financiera 2023 del INEGI señala que 34.6% de la población considera tener poca o ninguna capacidad para hacer frente a un gasto imprevisto.
Además, los gastos inesperados representan la principal preocupación financiera tanto para mujeres como para hombres, esto significa que un imprevisto no necesariamente afecta solamente el presupuesto del mes. En algunos casos, puede poner en pausa proyectos que tardaron años en construirse.
“Ahorrar permite construir una meta; protegerla evita que un imprevisto deshaga años de esfuerzo. Una planeación financiera completa no sólo pregunta cuánto dinero queremos reunir, sino también qué riesgos podrían impedirnos llegar”, explicó Luis Morales, director técnico y Oferta de Salud y Vida en AXA México.
Cuando una emergencia se come los ahorros
Uno de los escenarios que puede tener un impacto considerable en las finanzas familiares es una invalidez derivada de un accidente, los datos del INEGI muestran que las viviendas donde vive al menos una persona con discapacidad destinan aproximadamente 50% más a gastos de salud.
En circunstancias así, los recursos que estaban destinados a una vivienda, educación, retiro o patrimonio pueden terminar utilizándose para cubrir necesidades inmediatas, por eso, hablar de finanzas personales no debería limitarse a cuánto ahorrar cada mes, también implica preguntarse qué pasaría con ese plan si durante un periodo dejamos de generar ingresos o enfrentamos un gasto importante.
La protección todavía tiene camino por recorrer
Aunque 76.5% de las personas de entre 18 y 70 años cuenta con algún producto financiero formal, solamente 22.9% tiene algún tipo de seguro y apenas 13.9% cuenta con un seguro de vida, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 del INEGI y la CNBV.
El retiro presenta un panorama similar. Si bien 42.2% de la población tiene una cuenta de Afore, únicamente 7.9% de quienes cuentan con ella realiza aportaciones voluntarias, como consecuencia, 67.3% considera continuar trabajando entre las alternativas para enfrentar sus gastos durante la vejez.
Las cifras muestran que todavía existe una distancia importante entre planear financieramente y proteger esa planeación. Para Luis Morales, ambas decisiones deberían formar parte de una misma estrategia.
“Lo primero es identificar la meta y los riesgos que podrían ponerla en peligro, a partir de ahí, cada familia puede construir una estrategia que combine ahorro, protección y recursos para enfrentar imprevistos”, señaló.
No se trata de pensar en lo peor, sino de cuidar lo que ya estamos construyendo
Ahorrar sigue siendo una de las herramientas fundamentales para alcanzar objetivos financieros, pero pensar únicamente en acumular dinero puede dejar fuera una parte importante de la ecuación: protegerlo.
Un seguro puede ayudar a evitar que una emergencia obligue a utilizar los recursos destinados a metas como comprar una casa, pagar una educación o preparar el retiro, la cobertura adecuada dependerá de las necesidades, posibilidades y circunstancias de cada persona o familia.
“Los sueños requieren ahorro y constancia, pero también protección, contar con la cobertura adecuada ayuda a que un imprevisto no retrase una meta importante, proteger lo que estamos construyendo es una forma de acercarnos a lo que queremos lograr”, concluyó Morales.
Porque una meta financiera no comienza únicamente cuando hacemos el primer depósito, también comienza cuando pensamos en todo aquello que podría impedirnos llegar a ella, ahorrar es avanzar. Proteger es asegurarnos de poder seguir avanzando.



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