Lo dulce domina la escena: la Generación Z convierte lo gourmand en su sello personal
- Revista Booking
- 19 nov
- 2 Min. de lectura

Durante décadas, el mundo de las fragancias masculinas se movió entre territorios previsibles: maderas imponentes, cítricos clásicos, notas marinas que evocaban frescura. Pero una nueva generación llegó para romper ese molde.
La Gen Z, acostumbrada a cuestionarlo todo desde cómo se viste hasta qué consume también está reescribiendo el discurso del aroma.
Hoy, lo que conquista no es la fuerza ni la frescura… sino lo dulce.
La tendencia gourmand, antes reservada a la perfumería de lujo, se ha convertido en uno de los códigos olfativos más influyentes entre los jóvenes. Son fragancias inspiradas en postres, frutas jugosas y notas adictivas: cereza madura, durazno dulce, vainilla cremosa, praliné. Aromas que despiertan emociones, que evocan recuerdos, que generan placer inmediato.
No sorprende, entonces, que el 68% de los jóvenes prefiera fragancias distintas a las que usan sus amigos. Para ellos, el aroma no es accesorio: es identidad. Es una forma de decir “esto soy yo” sin pronunciar ni una palabra.
La democratización de lo gourmet olfativo
Lo que antes se encontraba solo en estantes exclusivos ahora forma parte de la rutina diaria. Y en esa transición, AXE ha sabido interpretar mejor que nadie lo que la nueva generación quiere oler… y cómo quiere sentirse.
Respaldada por perfumistas de casas líderes como Givaudan y Firmenich, la marca llevó las tendencias olfativas de alta gama al terreno del día a día con su Fine Fragrance Collection, una línea que combina calidad premium y accesibilidad sin sacrificar creatividad.
Los nuevos favoritos del “aroma delicioso”
Entre las propuestas que están marcando conversación destacan:
Cherry SpritzUn contraste jugoso entre cereza y manzana roja que evoluciona hacia un fondo cálido y elegante. No es solo dulce: es sofisticado, envolvente y memorable.
Peach InfusionDurazno fresco fusionado con la suavidad de la vainilla, creando una fragancia moderna, cremosa y francamente adictiva. Diseñada para quienes quieren algo dulce… pero con carácter.
Ambas fragancias funcionan como una puerta de entrada a un universo donde “oler rico” es sinónimo de estilo y autenticidad.
Más que tendencia, una declaración
La Gen Z no busca oler como todos. Busca destacar, provocar, divertirse. Quiere que su primera fragancia sea tan única como su personalidad.
AXE lo entiende: propone aromas innovadores, con calidad de perfumería fina, pero sin el precio intimidante. Es la marca que no solo sigue la tendencia gourmand, sino que se adelanta a ella, reafirmando un liderazgo construido sobre escuchar a quienes dictan hoy las reglas del consumo: los jóvenes.
En un mundo donde “oler bien” ya no es suficiente, la nueva consigna es clara:oler delicioso es el verdadero poder.






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