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5 razones para no bajar la guardia en la higiene de manos


POR:TB


El cambio climático, las afectaciones al

ambiente producto de las acciones humanas y la generación de desperdicios son una realidad que debemos atender todos, no solo los gobiernos en un nivel macro de políticas ambientales.


A veces, pensamos que nuestras actividades no tienen relevancia en estos temas, pero no es así: con algunas pequeñas modificaciones en los hábitos del día a día podemos generar un cambio que impacte positivamente al planeta.


Algo con lo que podríamos empezar es el tomar conciencia de nuestra relación que

tenemos con el uso de los plásticos que utilizamos de forma cotidiana. Según datos

recientes recuperados por National Geographic y su iniciativa global Planeta o

plástico, en nuestros océanos hay más de 5 billones de partículas de plástico e

incluso ya se han encontrado microplásticos dentro de fetos de ciertas especies

acuáticas e incluso, en humanos.


Esto viene de la mano con la estimación de que una pieza de plástico puede degradarse hasta en 450 años o tal vez nunca.


También se ha demostrado que de las casi 500 millones de toneladas de plástico

que se producen cada año, el 40% es usado una sola vez, lo que genera una mayor

contaminación en el ambiente.


En el marco del mes de la sustentabilidad, podemos repensar cómo darle una

segunda vida a todo ese plástico que día a día producimos y así sembrar una

pequeña semilla que propicie el cuidar de nuestro medio ambiente.


1. Reusa botellas de plástico. Una botella de plástico puede convertirse en

casi cualquier recipiente, desde una alcancía, hasta una pequeña maceta

donde podrás sembrar tus plantas o flores favoritas. Esta es una buena idea

para darle un segundo uso a ese plástico y evitar que llegue a nuestros

mares.


2. Rediseña tu hogar. Lámparas, relleno de sillones, mesas o incluso

decoraciones pueden surgir si el plástico y la imaginación se juntan. Por

ejemplo, las bolsas de plástico pueden servir como carpetas de lámparas o

como portavasos.

Sin duda, reutilizar las botellas y bolsas de plástico es un gran paso para fomentar una comunidad sana y sustentable. Incluso ya hay marcas como Regio que, conscientes de esta necesidad, diseñaron las bolsas de plástico para ser reutilizables totalmente, como es el caso de Regio Aires de Frescura.


Este empaque no solo cuenta con un asa súper resistente para poder transportarse a la hora de comprar el papel, sino que ya tiene un corte que permite su rápida apertura, y con ello poder conservar las bolsas para un segundo uso.


3. Haz que tu bolsa sea un nuevo contenedor. Una bolsa de plástico puede

volverse una ayuda para guardar otras cosas y protegerlas tal vez del polvo,

el agua o algún elemento externo.


Es más, pueden servir como bolsas de basura y evitar un gasto extra en la compra de estos insumos que exclusivamente se usan literalmente para desecharse. Por ejemplo, la bolsa de Regio Aires de Frescura cumple a la perfección con este propósito, así

que a la vez que disfrutas de un papel higiénico resistente y suave, con

aroma cítrico y floral, también contarás con una bolsa que puede reusarse en

el bote de basura las veces que quieras.


4. Crea algo divertido. Si tienes pequeños en casa, una forma de darle otra

vida a las bolsas es a través de los juguetes. Por ejemplo, una cuerda para

saltar se puede hacer con muchas bolsas cortadas en tiras, trenzadas y

aseguradas con una cinta aislante. O también puede serte útil en tus rutinas

de ejercicios.


5. Aprovecha con tu mascota. Ya sea que tengas un perro o gato, una bolsa

de plástico puede siempre reusarse para recoger sus heces (de la calle en el

caso de los perros o del arenero con los gatos). Incluso puedes fabricar tus

propios guantes para estas tareas a partir de una bolsa que hayas usado

antes.


Alentar a terminar con el plástico que afecta a nuestro planeta es tarea de todos y

no existe ningún cambio pequeño para lograrlo. Todo suma y todos lo necesitamos.

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