Napoleón ofrece una noche nostálgica


Foto: LH

Por: Samuel Escobar


Una de las últimas noches del "Poeta de la canción", José María Napoleón en el Auditorio Nacional como parte del Tour Vive, se vivió con gran ilusión y nostalgia por parte de los presentes y del intérprete.


Como parte de la velada, en punto de las 20:30 horas las luces comenzaron a parpadear y la voz de su hijo, José María comenzó a sonar ante las 10 mil almas que se reunieron para cantar los éxitos del cantante que ha estado por más de tres décadas arriba de los escenarios.


Al filo de las nueve de la noche, los músicos y los gritos del público le dieron la bienvenida a Napoleón y así fue como comenzó a sonar "De vez en vez", "Corazón" y "Amor de habitación", temas que ensordecieron el recinto, mientras que al intérprete le rodaban lagrimas sobre las mejillas y, antes de romper en llanto, decidió continuar.


"Gracias a todos ustedes por acompañarme siempre en mi carrera, estoy lleno de amor y bendiciones de tenerlos aquí. Esta será una noche inolvidable, no me imagino mi vida sin este amor y los aplausos que todos ustedes me dan, no se cuando se acabe, pero por mientras voy a seguir disfrutando a cada momento", expresó el cantante.


La música sonaba al son de "Atrévete", "Después de tanto", "Amiga mía", tema con el recordó a su amigo entrañable, Juan Gabriel, de quien dijo estar vivo en el corazón de cada una de las personas que crecieron con su música.


Una noche para recordar, ya que en múltiples ocasiones de escuchaba el nombre del interprete, porras en su honor, halagos y demás, gestos que agradeció cantando "Quisiera", "Leña verde", "Molino Rojo", "Tu amor y mi poema".


Pero la presentación aún tenia aguardada una sorpresa, y es que sin más, el mariachi apareció en el escenario para vibrar al ritmo de "30 años", "Sin tu amor", "Lo que un día fue". Con esa buena energía, el público continuó con "Hombre", "Pajarillo", "Ella se llamaba" y "Eres", mientras que Napoleón se despedía, sonaba su ultima tonada de "Vive", así la gente enloqueció y de pie, agradecieron la velada.