El Lunario festeja sus primeros 15 años


Por: Samuel Escobar


No hace falta un vals para celebrar 15 años de aguardar en el recinto las mejores risas, los mejores momentos y sobre todo, las mejores presentaciones por parte de cada uno de los artistas que se han presentado en este escenario.


El Lunario del Auditorio Nacional cumple 15 años de propiciar encuentros memorables y lo celebrará con una serie de actividades que se darán a conocer en breve y condensan el rasgo más notable de este recinto que desde su inauguración ha convocado a más de 1 millón 320 mil espectadores: su pluralidad artística.


Un festejo que tendrá a grandes personalidades y que seguramente tú serás parte del mismo. Y para celebrar en grande este aniversario del foro capitalino, se emitirá un billete conmemorativo de la Lotería Nacional, cuyo sorteo se llevará a cabo el próximo 27 de marzo a las 20:00 horas.

Hoy, cuando la experiencia de adquirir un nuevo disco es un acto en vías de extinción y en cualquier teléfono inteligente la música está a escasos clics de distancia, el encuentro más vital y emotivo de las canciones con sus escuchas se da en vivo.


En este sentido, el Lunario es desde hace 15 años un espacio propicio para estos acercamientos, que ha evolucionado para adaptarse a las necesidades y gustos del público del vertiginoso siglo 21.

Clasificado en el ranking de la revista Pollstar entre los 100 Clubes más sobresalientes del mundo por su venta de boletos desde hace más de cinco años, el Lunario es un espacio que, por su flexibilidad, la variedad de su programación y lo heterogéneo de su público se ha convertido en referencia de calidad para artistas, promotores y espectadores.


Diseñado por el arquitecto y escenógrafo Alejandro Luna e inaugurado el 4 de marzo de 2004 con una temporada de presentaciones de Tania Libertad y Armando Manzanero, el Lunario nació con el propósito de que la música en vivo reconquistara las altas horas de la noche de manera íntima entre artistas y asistentes.


A través de esta década y media su oferta creció para diversificarse y dar cabida a nuevos públicos de todas las edades y en diversos horarios, ya que el foro alterno del Auditorio Nacional puede convertirse en escenario teatral, recinto para conciertos, sala de proyecciones, espacio para conferencias y presentaciones de libros, pista de baile o pasarela para desfile de modas.


Espejo de este apresurado siglo, el Lunario ofrece en su cartelera por igual géneros de gran arraigo como el bolero, balada, trova, pop, rock, banda y jazz, que iniciativas pioneras como la Temporada de Ópera para Niños, la transmisión en alta definición de lo mejor del teatro del Reino Unido a través del programa National Theatre Live y los ciclos Cabaret Lunario, Big Band Fest, Lunario Bohemio, Noches de Salón Lunario y Lunario Barroco.


También recibe a innumerables artistas de muy diversas vertientes cuyo prestigio se finca en las redes sociales, más que en los canales habituales de difusión. Muchos de ellos han encontrado en este espacio la oportunidad de tener el primer encuentro en vivo con su público, para catapultar sus carreras y saltar a recintos de gran aforo como el Auditorio Nacional.


Tras surgir en 2004, el Lunario impulsó a una nueva generación de promotores de artistas y espectáculos, así como a las disqueras independientes y abrió el mercado a géneros emergentes. La exitosa fórmula propició también el surgimiento de nuevos lugares del tipo, reactivando así la oferta de entretenimiento en la Ciudad de México.


Es un espacio pensado desde el inicio para ofrecer todo lo necesario: con un aforo de 500 personas sentadas o mil 200 de pie, para hacer la experiencia más cercana e íntima entre el artista y el público, tecnología de punta en audio y sonido, buena isóptica para disfrutar el espectáculo desde cualquier punto y la opción de consumir bebidas y alimentos cómodamente mientras se disfruta de la función.


A estas características propias del Lunario, se suma el respaldo de uno de los recintos más importantes del país, líder en venta de boletos en el mundo e ícono arquitectónico y cultural de México, el Auditorio Nacional, convirtiéndose en la plataforma ideal para presentar y dar empuje cualquier proyecto artístico.