El 2017 trajo consigo el nuevo álbum de la banda debutante Lanza Internacional. Conformada por los hermanos Francisco y Mauricio Durán, reconocidos en toda Latinoamérica por su trayectoria de 15 años con Los Bunkers, y Ricardo Nájera, ex baterista de Furland y actual miembro de IMS, Compass y Mexrrissey, lograron una gran combinación que con su nueva propuesta promete marcar una nueva tendencia en la historia del rock. Durante la primavera del 2016, estos tres músicos se reunieron por primera vez en una sala de ensayo en Coyoacán, con la libertad creativa como único estandarte, delinearon su identidad a través de jammings retro futuristas. Con la magia de su lado, las sesiones apuntaron hacia la era de los 80. En donde mezclaron el espíritu post punk y new wave, logrando así un sonido synth pop, minimalismo armónico y arreglos que denotan sofisticación.

Este álbum de nombre homónimo, se conforma de 10 temas inéditos y ya se encuentra disponible en formato físico y digital. El primer corte que se desprendió de este material fue “Mala fama”, dando una probadita de lo que sería el sonido de este power trio. En octubre de 2016 cortaron su 2do sencillo “Corredor”, con un sonido más fuerte, más stoner, que nace luego de la lectura de un cuento de Raymond Carver. Con este tema Lanza Internacional dejó claro la clase de músicos que son. El rango y su bagaje musical. Ahora presentan su 3er sencillo: “Tomar el sol”, ésta es una canción que incita a sumergirse en un baile nostálgico hasta altas horas de la madrugada; un sonido muy fresco que nos remite al synth pop de los 80s. Con estos tres temas, que han tenido gran aceptación con el público chileno y mexicano, Lanza se presenta como una de las propuestas más fuertes del año, capaces de entretejer temas sociales, con canciones de amor futurista y temas introspectivos.

Con cierto humor negro, el nombre Lanza Internacional representa una analogía del espíritu nómada de la banda. Cómo aquel grupo de carteristas chilenos que emigraron a Europa para seguir su carrera, los integrantes de ese súper grupo no saben estarse quietos nunca. Con la fuerza y la velocidad de una lanza en picada, Lanza es el resultado de un proceso de renovación hacia sonoridades que contagian con energía y contundencia su ánimo synth pop, new wave y post punk.

Para Francisco Durán, el álbum “aporta un punto de vista claro e inconforme contra la apatía política, el estrés de la vida moderna, contra todo lo que nos impide avanzar como sociedad”. Al reflexionar sobre la compleja realidad latinoamericana, especialmente la mexicana y la chilena, Lanza Internacional se muestra como un proyecto aventurado, con un ímpetu arriesgado que los distingue de la mayoría de los proyectos de pop rock actual. Conscientes de su reinvención sonora, Nájera y los hermanos Durán entregan un álbum necesario para esta época. Grabado totalmente en vivo en la parte instrumental, la contundencia rítmica del disco es notable en cada uno de los 10 temas de este álbum homónimo. Las sesiones de grabación se hicieron en dos etapas: la primera en Cuernavaca, en SOGA Recordings, con Sacha Triujeque como ingeniero; la segunda, en los estudios Cámara Baja de la CDMX, con Ramiro del Real y Erick Espartacus, donde en sesiones complementarias se grabaron algunas voces, sintetizadores y guitarras con la ayuda de Sergio Silva, ex vocalista de Furland y actualmente líder de Silva de Alegría.

Como disco que refleja las inquietudes de los tres músicos, Lanza Internacional contagia con su frescura y energía. Con la potencia gestada en la sala de ensayos la banda retoma el espíritu de avanzada de los 80 bajo una mirada absolutamente moderna, destacando en su economía armónica y la elegancia que se refleja en la pertinencia y simpleza de cada arreglo. Lanza Internacional demuestra que se puede bailar, pensar y alzar la voz al mismo tiempo.

Ante el desánimo de una relación, “Perna” refleja el espíritu lúdico de la banda. Con “Remas hacia atrás”, un ensable funky denuncia el cinismo del capitalismo imperante, sin caer en el panfleto, en este aspecto Lanza Internacional destaca por la vitalidad de escribir letras frontales. Para “Huellas digitales”, un arreglo de sintetizadores envolventes, cuentan una historia invernal de desencuentro. En “Me” el ánimo sube de nuevo, en un divertimento analógico que escarba en el hastío de la posmodernoidad. “Estación central” abre con el bajo irresistible de Mauricio, para adentrarnos en un tema reflexico; “No vuelvas nunca a pensar, en lo que hiciste ayer”, canta Francisco mientras puntea su guitarra con soltura. En “Hora de dormir”, el vertiginoso ritmo de Ricardo es el telón de fondo de una melodía delirante que incita a dejar las apariencias y las pretensiones de lado. Por último “Invisible” es un llamado para despertar y renacer, para no mirar atrás mientras cambias de piel.