Manicure al estilo Glitzi: Retomando los ancestros


POR: LILIANA HERNÁNDEZ

FOTO: CORTESÍA


Desde el antiguo Egipto hasta las dinastías chinas, las manos, han sido evidencia de distintos estratos sociales de acuerdo a la delicadeza de las decoraciones, colores en las uñas y accesorios en los dedos. A partir de los años cincuentas, con la aparición de las limas y los esmaltes, el interés por el cuidado de las uñas cobró relevancia y debido a las primeras apariciones de las celebridades con uñas rojas en Hollywood las mujeres optaron por clonar los diseños y replicarlos. Que decir de las puntas blancas, responsables del manicure francés al haber sido exportadas de Estados Unidos a París y mostradas como tendencia en pasarelas de alta costura europea. Con el paso del tiempo, nuevas técnicas se fueron incorporando al cuidado y tratamiento, no solo de las uñas, si no de las manos en general al entender la manicura como el arte de cuidar y consentir las manos a través de técnicas como cortes en excesos de piel y exfoliación de las mismas.


En México, a pesar de los grandes avances, técnicas en aplicación y diseños vanguardistas, no existe una cédula oficial para este oficio, ni tampoco una institución que se dedique a homologar los estándares de calidad. Esta noble tarea se puede aprender fácilmente con cursos presenciales o virtuales con diferentes costos dependiendo de los materiales. Los marketplace por su parte, creados hace algunos años, cobraron relevancia al reunir a los clientes y expertos en plataformas digitales, convirtiendo esta nueva forma de trabajo en un estilo de vida.