La risa llega a 700 representaciones con Dos Más Dos


Foto: Eder Zárate

Por: Osvaldo Hernández


La cantante Mónica Naranjo fue la encargada de develar la placa de las 700 representaciones de la puesta en escena Dos Más Dos, una obra que ha sacado miles de risas a cada uno de los que han sido parte de este camino.


En una función de gala, Naranjo felicito a los actores por el trabajo que han hecho en este tiempo, así como reconocer el arte de todos los que forman parte de ella, a su paso por la alfombra roja expresó su emoción de estar de vuelta en los escenarios en todos los sentidos.


"Me siento plena el estar arriba de un escenario, la verdad es que en algún momento si me atrevería hacer algo distinto, la actuación y la música son carreras muy apasionantes y con las que nuestro objetivo es complacer a la gente, darles entretenimiento y una manera de olvidarse un poco de todo", expresó Mónica.


Agregó, "así pasa en el teatro y así pasa en la música, ahora me siento privilegiada de ser parte de este logró, se que no es fácil y los felicito de corazón. Ahora es momento de divertirnos y continuar con más y más risas".


Obra en la que participan Adal Ramones, Sabine Moussier, Mauricio Islas y Mónica Dionne, quienes con muchas, pero muchas risas, cuentan la historias de una pareja que es swinger.


Adrián, un hombre de familia, ordenado, controlador y seguro de sí mismo, es todo lo contrario a su mejor amigo y socio Tomás, un seductor nato, juguetón, sexual, creativo y mucho más impulsivo. Ellos se admiran y se quieren, pero también compiten en lo profesional y en la vida. Entre Julieta y Silvia hay una profunda amistad y las ganas por parte de Silvia, de que su amiga vuelva a conectar con su lado más sexual, que vuelva a sentirse viva con su pareja, como se siente ella con Tomás.


Una pareja aparentemente liberada que trata que otra pareja aparentemente convencional conecte con sus fantasías más íntimas, sin juzgarse por ello. El orden frente al caos. La rutina frente a la diversión. Lo socialmente aceptado frente a los deseos ocultos.


El ying y el yang de la vida, en suma, se dan la mano en esta comedia en la que nada termina siendo lo que parece y en la que los personajes acaban enfrentándose a sus propias contradicciones. Y siempre través del juego, por supuesto.


El Teatro Jorge Negrete seguirá causando risas, así que este solo es el comienzo de 700, estamos seguros que vendrán muchas más.