Claudia Troyo habla de la violencia de género


Por: Liliana Hernández

Foto: Cortesía


La actriz Claudia Troyo había estado alejada de las telenovelas desde “Simplemente María” (2015), en la que interpretó a Estela, una joven adinerada, pero atormentada por los celos y la soledad.


Hoy, tras cinco años ausente del género, regresa con un personaje en el que abordará un tema que le interesa a la actriz, a la mujer: la violencia de género.

“Quererlo todo” es el título del melodrama con el que vuelve a Televisa, después de haber trabajado en las series, con producciones como “La piloto” y “La bella y las bestias”.


El productor Ignacio Sada (el mismo de “Simplemente María”) contempló a Claudia para este proyecto, ofreciéndole un personaje conectado con la realidad de mujeres y hombres: la violencia de género, un problema que, se sabe, ha crecido durante esta época de aislamiento y cuarentena.


Con la pandemia ha crecido la violencia doméstica, no sólo contra las mujeres, también la sufren los hombres. La historia de Luisa muestra la manera en que las personas quedan encerrados en este círculo tóxico que las lastima, pero del cual es difícil salir”, menciona Claudia.

En la telenovela, Luisa Zermeño es una mujer con una autoestima muy bajo, que apenas saber leer y escribir, en El Rosario, el pueblo donde se ubica la historia, Luisa es “la querida” del alcalde Artemio Cabrera, interpretado por Alexis Ayala.

“No se sabe mucho del pasado de Luisa y tampoco está muy claro cómo es que Artemio la tiene bajo su yugo, pero en El Rosario todos la insultan, porque Artemio no se ha divorciado de su esposa y entonces la ven como una mala mujer”, explica Claudia.

El Rosario es un microcosmos que retrata varios aspectos de la sociedad mexicana, como el machismo y la corrupción, ya que en ese pueblo el alcalde Cabrera impone su ley y goza de impunidad.


De esa manera mantiene el control sobre Luisa, desde el principio vemos que la maltrata primero verbalmente, diciéndole palabras hirientes y ofensivas; pero luego esta violencia crece hasta que se sale de control y se convierte en maltrato físico, existiendo ya empujones y golpes.


Una historia que no deja de ser realista, ya que actualmente hay miles de mujeres que aún siguen siendo maltratadas y golpeadas, sin saber, cuándo es que va a parar. Por ello, es importante exponer estos casos en la pantalla.