REJUVENECE TU MASA MUSCULAR


POR: TB

FOTO: CORTESÍA


Tus músculos te sacan de la cama cada mañana y te ayudan a alcanzar tus metas del día a día. Pero por

mucho que los utilices, hay detalles acerca de ellos que probablemente no conozcas.


El Dr. Antonio Rojo, Director Médico en Abbott, te comparte cuatro datos sorprendentes y realmente interesantes que debes conocer sobre tus músculos; además incluye una sencilla guía para aprovechar estos nuevos conocimientos y rejuvenecer tu masa muscular de la cabeza a los pies.


1. Tus músculos pueden estar conectados a la salud de tu corazón


¿Sabías que la salud y la fuerza de tus músculos te proporcionan una pista sobre otros riesgos para la salud?


Un estudio publicado en The Lancet 1 encontró que la fuerza muscular, es decir la medida de la fuerza de agarre, puede determinar con mayor precisión el riesgo de una enfermedad cardiovascular fatal en comparación con la toma de la presión arterial sistólica. Además, otro estudio 2 sugiere que la relación entre la masa muscular y la masa grasa es un mejor indicador de la salud general que el índice de masa corporal (IMC).


Esto se debe a que los músculos hacen más que ayudar a moverte. Juntos, actúan como un órgano enorme, influyendo en la movilidad, la fuerza, el equilibrio e incluso el metabolismo.


Para mejorar tu salud muscular, enfócate en realizar ejercicios de fuerza y en tener una nutrición que te ayude en la construcción de masa muscular. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las personas entre 18 y 64 años practiquen actividades físicas aeróbicas moderadas durante al menos 150 minutos a la semana, incluyendo al menos durante dos días actividades de fortalecimiento muscular

en los que ejerciten todos los grupos musculares principales


3 . Adicionalmente, se recomienda ingerir entre 25 y 30 gramos de proteína en cada comida.


2. El ejercicio provoca daños a corto plazo en los músculos

Cuando desafías a tus músculos, se producen pequeños desgarros microscópicos en las fibras. Ese daño le indica a tu cuerpo que envíe aminoácidos (de las proteínas) hacia tus músculos para repararlos y eventualmente hacerlos más fuertes. Aunque de inicio parezca que le estás haciendo daño a tus músculos, al retarlos durante los entrenamientos se trata de un proceso saludable que te ayuda a desarrollar fuerza.